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sábado, 26 de abril de 2014

Recuerdos encontrados.

Mientras iba paseando por los pasillos del supermercado, su mirada se fijaba en la parte alta de las estanterías. Siempre pensaba que lo mejor era aquello que no podía alcanzar y así miraba a las botellas de aceite imposibles de coger aun de puntillas. Entonces se tenia que conformar con las que tenia más cerca de su cara, con la que le miraba de manera desafiante y la que le daba tanta rabia. "Si, ya se que sabes que te toca. Por eso no me gustas. Me has tocado por obligación, no por que yo te haya escogido. Que lo sepas".

Pensando estas tonterías se divertía en algo tan rutinario como el escoger cosas cotidianas de un supermercado. De repente alguien le toco en la espalda. "¿Sergio?" Cuando se giro vio a Rosana, una amiga a la que hacia muchos años que no veía. Tantos que podía dibujar sus gestos y maneras de una persona de mediana edad, sin darse cuenta que él también estaba por ahí.

"Rosana.....cuanto tiempo....que barbaridad" "Siiiii.......por lo menos 15 años que no nos veíamos" se dijeron entre abrazos y besos en la mejilla. "¿Que es de tu vida? Estas igual. No has cambiado para nada" Él, al escuchar esto aspiro el aire de la barriga para ver si podía ocultar el michelin y se irguió un poco para parecer más esbelto "Tú si que estas igual" dijo sin mirarle a los ojos para que no le viera que en el fondo sabia que ambos se estaban mintiendo. "¿Como te va? ¿Te casaste? ¿Tienes hijos?" Ella se sonrojó negando con la cabeza "Que va. Si la cosa esta fatal. Tanto elegir y al final mirame.....quien iba a decir que iba a estar soltera y sin noviete.....no, si me tenia que haber quedado contigo cuando todavía me tirabas los trastos". Él se puso más rojo que ella.

"¿Y tu Sergio? ¿Tu te casaste con aquella chica?......¿como se llamaba?" "Sara. No, lo dejamos a los pocos años de estar juntos. Luego me fui a vivir una temporada a París. Allí conocí a mi mujer" "No me digas que te casaste con una franchute.........mira que en el fondo te pega.....siempre fuiste un poco snob" Él la miro con ojos de asombro. Siempre le fascinó el morro que le echaba a las conversaciones. Siempre había dicho lo que había querido a la gente, a veces de manera insultante, pero con aquellos ojos grandisimos como que hasta te hacia gracia y todo. Sonrió y negando con la cabeza le dijo "Que va.....los franceses son demasiado snobs....incluso para mi" Y los dos se echaron a reir. "Mi mujer es española de pura cepa. De Zaragoza. Estaba estudiando allí, como yo.....ya sabes lo que une un país extranjero a los españoles. Aquí te aburren y allí estas deseando que una chica te diga al oído te hago una tortilla española" Y los dos volvieron a reírse a carcajada limpia.

Hacia tiempo que no se reía tan agusto con alguien. Es lo que tiene el reencontrarte con viejos amigos. Enseguida se crea una complicidad que te hace volver al punto donde lo dejasteis la última vez. Siguieron hablando un poco más hasta que vieron que no sabían de que más hablar y se despidieron. "¿Estas en el Facebook?" "¿Quien no, verdad?" "Vale. Ya te busco y te añado como amigo. Por lo menos para que no pase tanto tiempo sin saber el uno del otro. Un beso" "Hasta otra Rosana. Me alegro un montón de verte". Los dos se fueron por pasillos distintos distanciándose poco a poco. Los dos sostenian en sus caras una sonrisa especial. Un recuerdo encontrado, un retroceso a años más jóvenes, a anécdotas olvidadas, a una vida que ya no existe.

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