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lunes, 18 de marzo de 2013

Si o no

Las puertas se abrían dejando a la luz entrar de lleno. Esta era muy clara y fuerte llenando la habitación de calor. Sus ojos no podían mirar de tanto resplandor. De repente se despertó. La ventana estaba cerrada. Por un momento se quedo bloqueada. ¿Por que había visto la luz en sus ojos si la habitación estaba en penumbra? Se levanto con esta sensación extraña de haber perdido el norte. Miró la habitación como si no fuera suya y se vistió.  De repente se fijo en un trozo de papel que había en la mesilla de noche. En él ponía "¿Todavia me quieres?".

Se quedo mirando el papel en silencio. ¿Era una pregunta cerrada o abierta? ¿Todavia se podía querer o ya no se podía seguir queriendo? ¿Por que la gente pregunta lo que intuye? ¿Por que piensa que la realidad del sonido o de la imagen es más cierta que la intuición de la entraña visceral? Esa entraña que nace con nosotros y que se forma y deforma con la edad.

El amor es como ese anuncio de Cucal, donde decía "la cucarachas nacen, crecen, se multiplican y con cucal mueren". Pues eso, pero en vez de Cucal, aquí utilizamos la rutina, la desidia, el no apostar, el no querer seguir luchando más. Ella miró el papel con cara de Cucal. A ella las cucarachas ya no le aparecian por ningun sitio desde hacia tiempo.

Se dirigió a la cocina y puso la cafetera al fuego. No quería pensar más. Era demasiado pronto para agobiarse. El teléfono sonó. "Hola......si, acabo de levantarme.........no, no he visto ninguna nota. Me he levantado rápido para ir al baño.......espera, te llamo luego. Llaman a la puerta". Colgó el teléfono y se encendió un cigarrillo. El humo salia de la boca muy despacio al mismo tiempo que la cafetera empezaba a silbar.

Andando por la calle, miraba los escaparates. Todavía no lo había llamado, pero no le apetecía. No se sentía culpable. Solo necesitaba tiempo para pensar. Pensar sin pensar, dejar que todo fluyese y que la vida le diera una respuesta a su gran pregunta "¿Todavia le quiero?". Pasó por una floristeria y al ver las margaritas, desojo una mentalmente. "Le quiero, no le quiero, le quiero, no le quiero, le quiero, no le quiero, le quiero, ¿le quiero?¿Le quiero?......"¿Por que le parecía tan difícil contestar?

Cuando llego a casa, él estaba en la cocina. Estaba cocinando uno de sus platos especiales. Cocinaba con muchas especias y olia muy fuerte. Una bocanada de sol, de pimienta, de sudor se asentó en su estomago y le dieron ganas de vomitar. Se dirigió rápido al cuarto de baño. "¿Estas bien?" le dijo él cogiéndole la cabeza, mientras ella con espasmos se cogía a la tapa del vater. "¿Te encuentras bien?" "No, no me encuentro muy bien. Es como si me faltase el aire. ¿Puedes abrir la ventana?" Mientras él salia de la habitación, ella se miró en el espejo del cuarto de baño y al mirarse a los ojos, ellos le dieron la respuesta. "Pues va a ser que no".

3 comentarios:

  1. Pilar!!! ¿que has hecho?¿Has desaparecido del face?. Te echo de menos....nos vemos por el blog, pues.Un beso.

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  2. Maria, le he dado unas vacaciones al Facebook. Me estaba volviendo una esclava de sus peticiones y he decidido tomarme un break. Nos vemos por el blog y siempre tendremos el whatsapp. Un beso.

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  3. Ahh...pues si es por descansar, perfecto!
    Cuando puedas metete en mi blog y veras los videos que he colgado. No te puedes perder la ultima pelicula de ``la Pianista´´, jeje.

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