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sábado, 16 de junio de 2012

Crisálida

Mientras prepara la bolsa con todo lo que necesita para esta noche, va haciendo mentalmente el recuento.....el maquillaje, el chaleco y los pantalones de vinilo, los zapatos de tacón....."si, parece que lo llevo todo". Aunque de noche es una persona totalmente distinta, por el día le gusta pasar desapercibido. Parece como una mariposa, donde la crisálida se transforma justo a las 12 de la noche. Es una cenicienta del siglo XXI.

Se sube en el autobús y se pone las gafas de sol. Aunque va vestido como cualquier chico normal, su belleza extrarordinaria le hace destacar. Intenta escapar a la mirada furtiva que le presentan tanto las chicas como los chicos, allá donde va. No le interesa mirar a nadie. No le interesa ser gustado cuando sabe que toda esa gente no le entendería si supieran lo que realmente le gusta a él. A veces les reta y les devuelve la mirada. Les pregunta mentalmente "¿Seguro que quieres conocerme?". La gente le aparta la mirada enseguida sin poder soportar la intensidad, como si supieran que la respuesta seguramente va a ser un si, pero no. Poca gente esta preparada.

Llega al club y para él empieza su jornada laboral. Hay mucha gente que odia su trabajo. A otros más o menos les gusta. A él le hace falta como el respirar. Solo cuando trabaja es él. Siempre tiene su mismo ritual. Nada más llegar, saluda con la mirada a todos. Ellos saben que no habla mucho y lo respetan así. Se mete en los vestuarios y deja la bolsa. Luego se va a la barra y pide un redbull con mucho hielo. No bebe alcohol. Le gusta controlar todo lo que hace en todo momento. Vivirlo al cien.

Mientras escucha la música, se relaja viendo el mismo ritual diario. Como los camareros llenan las cámaras de bebidas, recogen la sala, preparan las cajas....ese ruido de trabajo, mezclado con la música hace que su mente se eleve y  empieze a entrar en ese estado de animo de antes de empezar a prepararse. Se siente seguro. Se siente en casa. Con el vaso en la mano se mete de nuevo en los vestuarios y allí empieza la transformación.

Las luces se apagan y él sube las escaleras del escenario con mucho cuidado para no caerse. Una vez levanta la mano, la señal esta dada y las luces se encienden. A partir de ahora solo queda disfrutar. Dejar que los demás le miren y esta vez si que les devuelve la mirada. Esta vez si que todas las miradas de deseo son devueltas con la misma pasión. Por que ahora si que le miran como es él de verdad. Ahora si que le ven y responden a esa pregunta...."Si. Deseo conocerte. Dame una oportunidad"..........

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