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sábado, 12 de mayo de 2012

La primavera

La primavera ya está aquí y con ella las ganas de disfrutar. Disfrutar esos días largos, ese olor a juventud, ese sol revitalizador. Ver como aparecen por arte de magia las terrazas. Todo el mundo quiere estar en la calle, reír, mirar y sentir. Todo se hace más jovial, más trivial. Queremos hablar y conectar, caminar sobre la hierba con los pies descalzos. Olemos a flores, a brisa afrutada y a una mezcla de perfumes baratos y aguas de colonias.

La música nos acompaña todo el rato en el ipod mientras caminamos por la ciudad, poniéndole banda sonora a nuestros pensamientos y vistiendo asi las calles. Las notas musicales se sitúan por delante nuestra como si fueran un camino, lleno de corcheas, redondas y semicorcheas. Estas nos sirven de acera y subidas en ellas paseamos más ligeros sin casi darnos cuenta de nada, pero al mismo tiempo realzando todo lo sensorial, haciéndonos sentir en la cima del mundo.

Esa primavera que nos hace volver a ser niños y a querer sentarnos en el suelo mientras lamemos un helado. Sonreímos a la gente al pasar y ellos nos devuelven la sonrisa al ver como nos brillan los ojos, al ver que la mirada reluce como el propio sol. La luz de la felicidad de saber que nuestra Madre Naturaleza nos esta rescatando del frió, de la lluvia, de lo gris y nos esta cogiendo por primera vez en sus brazos, después del duro invierno. Esos brazos que solo una madre puede tener y nosotros como niños mimados sonreímos iluminados por ella. Todos vibramos con este amor maternal lleno de luz y colores brillantes.

Todos sonreímos sin motivos, por que la felicidad es un estado natural en nosotros y a veces se nos olvida que no hay que hacer más que relajarse para que salga. El cuerpo se despierta y mira optimista a todo con nuevos ojos, como si fuera la primera vez que miras ese jardín lleno de arboles verdes y frondosos, mecidos por una brisa dulce y aromática. Niños corriendo, parejas cogidas de la mano, calles que juegan con la tonalidad del sol brillante y la sombra oscura, golondrinas que bailando de arriba a abajo cantan una canción nostálgica que te trae a otras primaveras de tu niñez. Ese pasear por parques llenos de flores de todos los colores y el ir sorteando a las abejas que están atareadas después del parón invernal.

Todo haciendo un collage de emociones mezcladas con los recuerdos de otras primaveras nos hace ver el mundo con otros ojos. Ojos llenos de optimismo, llenos de paz, llenos de sosiego. Respira y disfruta.

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