Mientras se sube al podium y la gente le mira, se da cuenta que esta canción no le gustaba tanto como para subirse. Ahora ya está arriba y todos los ojos están mirándola. Ella empieza a bailar intentando recordar los movimientos de antaño, pero todo parece estar en cámara lenta. Oye su respiración muy lenta y pesada y se da cuenta que tiene que bajarse. Está haciendo el ridículo y así se lo hacen saber sus amigas, que están todas mirando de manera triste y señalándole que baje ya.
Una vez abajo decide irse al cuarto de baño. Allí se mira en el espejo y ve a una mujer cansada, sin alegría en el rostro. Saca su pintalabios e intenta cambiar su rostro apático por uno de mujer cañón. No lo consigue. Lo hace incluso más añado. Se mete en el cubículo e intenta bajarse los pantalones....casi se cae. Mierda....no hay papel....bueno.....en el fondo sabe que se va a ir a casa sola, así que....
Cuando sale del baño sus amigas están esperándola. Ve como están hablando con chicos. Muy monos por cierto. Ella se va a la barra y pide otra bebida. Un Gin and Tonic. Es la bebida de moda. Todo el mundo las pide con cosas raras. Ella no va a ser menos. Una Hendrick con pepino, por favor. La camarera le mira y dice que no tienen ni Hendrick ni pepino. Bueno.....pues una Bombay con tónica.....que lástima el no poder fardar de conocimientos.
De repente sus ojos se paran en un chico más o menos de su edad. Parece muy interesante. Se atusa la melena, se ajusta el suéter y lo mira con mirada felina. Lo malo es que a estas horas su mirada se confunde con miopía aguda. Nada sexy. El chico la mira y gira la cabeza. Vamos mal. Bueno, a estas horas de la noche se da cuenta que tiene que ir a por su presa en vez de esperar paciente, así que se dirige hacia él. "Hola. ¿tienes fuego?" Mierda. Se olvidó que ya no se fuma en los bares. El chico le mira raro y dice "What?"....uffff...que alivio...es un guiri....Intenta recordar el poco inglés que tenia en mente en aquel momento e hizo una frase "Hello. My name is Sonia. How are you?" y le lanzo su mejor sonrisa. El chico le miro con pena y le dijo "Sorry. I´m not interested. I´m gay"....ella por supuesto no se enteró de nada y le espetó un Whaaaattt??? con escupitajo incluido que hizo que el chico cogiera a sus amigos y salieran de allí por patas.
La noche parecía no ir a mejor así que decidió sentarse. Allí veía a la gente sonriendo, riendo a carcajada, bailando, besándose.....y ella lo miraba todo como si de un videoclip se tratara. La música sonaba y ella se dejaba mecer por su vibración. Cerraba sus ojos y la cabeza le daba vueltas y vueltas....uff, que mareo....con los ojos abiertos mejor. Se fue a la pista a bailar, si no corría el riesgo de dormirse allí mismo. De repente sonó New Order....mmmm...esta canción si la conocía.
Ya le daba todo igual. Ya se movía al ritmo de la música y se sentía feliz. A partir de ahora dejaría de buscar la felicidad en otra gente. La música había sido siempre su gran amante, y con ella bailaría hasta el amanecer y se mecería en sus brazos. A la música no le importaría si estaba sola, vieja, borracha, decadente. Le cogería en sus brazos al igual que un ex-amante esperando la vuelta de su gran amor. Y esta vez ya no le dejaría escapar. Ella lo sabia y sonreía. Su corazón volvía a latir.
Mi historias tienen banda sonora, asi que recuerda: antes de empezar a leer, da al play del video.
viernes, 6 de julio de 2012
sábado, 30 de junio de 2012
Ciudades de la memoria
Para cualquier persona que se precie caminante de calles urbanas puede saborear el corazón de la ciudad de una manera totalmente distinta. El haber viajado un poco y haber vivido en diferentes ciudades desde hace 15 años, me ha hecho valorar las rutinas de cada una de ellas. Si cierro mis ojos, puedo mentalmente cruzar cada una de ellas como si de un vulgar google maps se tratara.
Si algun dia me siento especialmente melancólica de algun sitio en especial, pongo mi mente en off y cierro mis ojos, para abrir todos mis otros sentidos, guardados todos en el corazón de mi mente. Alli me encuentro, como muchas madrugadas, callejeando por las calles de mi ciudad mental. Recuerdo la luz, ese sol timido que depende de que estación del año se encuentre, brilla con más fuerza o solo es un destello. Esos olores de brisa fresca, mezclada con olores de café molido, cerveza, alcohol, agua estancada, árboles verdes, hierba.......sigo caminando por las calles con alguna que otra persona camiando cerca mia, o simplemente sentados en un banco.
Estas calles se tornan mágicas por la noche en el centro de la ciudad con muchisimas luces y gente hablando distintos idiomas. Todos muy apresurados y dependiendo del dia de la semana, con caras cansadas o con caras felices. La magia de la noche hace que todo se desdibuje de irrealidad. La gente te para y te pregunta cosas y tu sigues caminando, negando con la cabeza. Se paran en tiendas de 24hrs para comprarse algo para comer al recordar que, hace muchas horas yá que comieron por última vez (y quizá por eso la cerveza no les haya sentado muy bien).
De vuelta a casa, por calles llenas de luces, caminado por entre los parques de hierba y mirando esa luna tan grande encima mia, tengo esa tranquilidad de mirar a las ventanas apagadas e imaginarme a la gente durmiendo. Entonces recuerdo como cuando yo era pequeña, mientras estaba durmiendo en mi cama, escuchaba unos zapatos de tacón pasando por la acera y hacia que me despertará para imaginarme toda clase de historias acerca de la misteriosa mujer. ¿De donde vendria? ¿Hacia donde se estaria dirigiendo a estas horas de la mañana?. Ahora era yo la mujer misteriosa y todas las ventanas apagadas eran niñas como yo que se preguntaban quien era.....Yo sigo siendo aquella niña que sigue teniendo muchas historias en la cabeza y solo sabe que contarlas para que los demás las tengas tambien .
Si algun dia me siento especialmente melancólica de algun sitio en especial, pongo mi mente en off y cierro mis ojos, para abrir todos mis otros sentidos, guardados todos en el corazón de mi mente. Alli me encuentro, como muchas madrugadas, callejeando por las calles de mi ciudad mental. Recuerdo la luz, ese sol timido que depende de que estación del año se encuentre, brilla con más fuerza o solo es un destello. Esos olores de brisa fresca, mezclada con olores de café molido, cerveza, alcohol, agua estancada, árboles verdes, hierba.......sigo caminando por las calles con alguna que otra persona camiando cerca mia, o simplemente sentados en un banco.
Estas calles se tornan mágicas por la noche en el centro de la ciudad con muchisimas luces y gente hablando distintos idiomas. Todos muy apresurados y dependiendo del dia de la semana, con caras cansadas o con caras felices. La magia de la noche hace que todo se desdibuje de irrealidad. La gente te para y te pregunta cosas y tu sigues caminando, negando con la cabeza. Se paran en tiendas de 24hrs para comprarse algo para comer al recordar que, hace muchas horas yá que comieron por última vez (y quizá por eso la cerveza no les haya sentado muy bien).
De vuelta a casa, por calles llenas de luces, caminado por entre los parques de hierba y mirando esa luna tan grande encima mia, tengo esa tranquilidad de mirar a las ventanas apagadas e imaginarme a la gente durmiendo. Entonces recuerdo como cuando yo era pequeña, mientras estaba durmiendo en mi cama, escuchaba unos zapatos de tacón pasando por la acera y hacia que me despertará para imaginarme toda clase de historias acerca de la misteriosa mujer. ¿De donde vendria? ¿Hacia donde se estaria dirigiendo a estas horas de la mañana?. Ahora era yo la mujer misteriosa y todas las ventanas apagadas eran niñas como yo que se preguntaban quien era.....Yo sigo siendo aquella niña que sigue teniendo muchas historias en la cabeza y solo sabe que contarlas para que los demás las tengas tambien .
sábado, 16 de junio de 2012
Crisálida
Mientras prepara la bolsa con todo lo que necesita para esta noche, va haciendo mentalmente el recuento.....el maquillaje, el chaleco y los pantalones de vinilo, los zapatos de tacón....."si, parece que lo llevo todo". Aunque de noche es una persona totalmente distinta, por el día le gusta pasar desapercibido. Parece como una mariposa, donde la crisálida se transforma justo a las 12 de la noche. Es una cenicienta del siglo XXI.
Se sube en el autobús y se pone las gafas de sol. Aunque va vestido como cualquier chico normal, su belleza extrarordinaria le hace destacar. Intenta escapar a la mirada furtiva que le presentan tanto las chicas como los chicos, allá donde va. No le interesa mirar a nadie. No le interesa ser gustado cuando sabe que toda esa gente no le entendería si supieran lo que realmente le gusta a él. A veces les reta y les devuelve la mirada. Les pregunta mentalmente "¿Seguro que quieres conocerme?". La gente le aparta la mirada enseguida sin poder soportar la intensidad, como si supieran que la respuesta seguramente va a ser un si, pero no. Poca gente esta preparada.
Llega al club y para él empieza su jornada laboral. Hay mucha gente que odia su trabajo. A otros más o menos les gusta. A él le hace falta como el respirar. Solo cuando trabaja es él. Siempre tiene su mismo ritual. Nada más llegar, saluda con la mirada a todos. Ellos saben que no habla mucho y lo respetan así. Se mete en los vestuarios y deja la bolsa. Luego se va a la barra y pide un redbull con mucho hielo. No bebe alcohol. Le gusta controlar todo lo que hace en todo momento. Vivirlo al cien.
Mientras escucha la música, se relaja viendo el mismo ritual diario. Como los camareros llenan las cámaras de bebidas, recogen la sala, preparan las cajas....ese ruido de trabajo, mezclado con la música hace que su mente se eleve y empieze a entrar en ese estado de animo de antes de empezar a prepararse. Se siente seguro. Se siente en casa. Con el vaso en la mano se mete de nuevo en los vestuarios y allí empieza la transformación.
Las luces se apagan y él sube las escaleras del escenario con mucho cuidado para no caerse. Una vez levanta la mano, la señal esta dada y las luces se encienden. A partir de ahora solo queda disfrutar. Dejar que los demás le miren y esta vez si que les devuelve la mirada. Esta vez si que todas las miradas de deseo son devueltas con la misma pasión. Por que ahora si que le miran como es él de verdad. Ahora si que le ven y responden a esa pregunta...."Si. Deseo conocerte. Dame una oportunidad"..........
Se sube en el autobús y se pone las gafas de sol. Aunque va vestido como cualquier chico normal, su belleza extrarordinaria le hace destacar. Intenta escapar a la mirada furtiva que le presentan tanto las chicas como los chicos, allá donde va. No le interesa mirar a nadie. No le interesa ser gustado cuando sabe que toda esa gente no le entendería si supieran lo que realmente le gusta a él. A veces les reta y les devuelve la mirada. Les pregunta mentalmente "¿Seguro que quieres conocerme?". La gente le aparta la mirada enseguida sin poder soportar la intensidad, como si supieran que la respuesta seguramente va a ser un si, pero no. Poca gente esta preparada.
Llega al club y para él empieza su jornada laboral. Hay mucha gente que odia su trabajo. A otros más o menos les gusta. A él le hace falta como el respirar. Solo cuando trabaja es él. Siempre tiene su mismo ritual. Nada más llegar, saluda con la mirada a todos. Ellos saben que no habla mucho y lo respetan así. Se mete en los vestuarios y deja la bolsa. Luego se va a la barra y pide un redbull con mucho hielo. No bebe alcohol. Le gusta controlar todo lo que hace en todo momento. Vivirlo al cien.
Mientras escucha la música, se relaja viendo el mismo ritual diario. Como los camareros llenan las cámaras de bebidas, recogen la sala, preparan las cajas....ese ruido de trabajo, mezclado con la música hace que su mente se eleve y empieze a entrar en ese estado de animo de antes de empezar a prepararse. Se siente seguro. Se siente en casa. Con el vaso en la mano se mete de nuevo en los vestuarios y allí empieza la transformación.
Las luces se apagan y él sube las escaleras del escenario con mucho cuidado para no caerse. Una vez levanta la mano, la señal esta dada y las luces se encienden. A partir de ahora solo queda disfrutar. Dejar que los demás le miren y esta vez si que les devuelve la mirada. Esta vez si que todas las miradas de deseo son devueltas con la misma pasión. Por que ahora si que le miran como es él de verdad. Ahora si que le ven y responden a esa pregunta...."Si. Deseo conocerte. Dame una oportunidad"..........
sábado, 2 de junio de 2012
Control
Mirando sin mirar. Queriendo parar la mirada constantemente, pero el corazón no le dejaba. Su mente inquieta barajaba la idea de llamarle o no. Sabia que no estaba correcto, pero también sabia que no podía hacer lo contrario. Aturdida sacó un cigarrillo y salió al balcón. ¿Que estoy haciendo? Su cabeza se dividía entre seguir corriendo y estamparse o parar. Ya había parado muchas veces. Tantas veces que siempre que había vuelto a correr lo hacia más fuerte. Era una especie de imán que le estaba llevando a un callejón sin salida pero que como un adicto sabia que por aquellos minutos de gloria merecía la pena morir después. Tan nerviosa, tan agitada. El corazón le latía muy fuerte y aunque lo quería coger en sus manos, se le escapaba como un pez fuera de la pecera. Si....no...si,si,si,si.....nooooooo
La luz de sus ojos es tan intensa que sale fuego. Sus pupilas y su iris se desdibujan y se convierten en uno. Sus mejillas, de rojas, exhalan calor. Su cuerpo emana un sudor frio y sus entrañas giran y giran sin parar. Parece que va a desvanecer, pero al mismo tiempo sus piernas se hacen fuertes como rocas. Tanto que se paralizan por el peso y no se pueden mover. Un susurro en el oido y una mano ligera en su cintura. Se para el tiempo y la respiración se hace más lenta. Sus ojos se cierran y su mente se queda en cero.
Ella se viste y disimuladamente se pone algo muy favorecedor. Nunca sabe que ponerse. Nunca, menos cuando sale a verle. Entonces sabe perfectamente que ponerse. Se viste finalmente de ella. Por fin se quita las máscaras. Es entonces cuando realmente se siente cómoda. Sin ninguna etiqueta. Se siente libre. Por fin su corazón le dice como ser y ella se deja llevar totalmente. Sabe que durante unas horas, la felicidad va a ser absoluta. Sabe que esas horas van a ser luego dibujadas en su mente una y otra vez, apartandolas de la realidad y haciéndolas suyas. Ella le pondrá otros colores y le añadirá una banda sonora. Ese recuerdo se quedara para siempre en su alma.
Ella apartando la mano le susurra "ten cuidado. Nos pueden ver". Se miran a los ojos y el deseo es tan fuerte que se puede comer. De hecho se lo comen a besos. Tan fuertes que no se dan cuenta que estan haciendo un espectáculo en la calle. Esa pasión tan primitiva y tan animal que derrumba cualquier mente inteligente y cualquier argumento predecible. Solo uno. No hay nadie más. Solo una mente. Loca y una, pretendiendo fundirse todavía más. Un perder la noción del tiempo y del espacio. Un ser solo alma y unas ganas locas de juntarse tanto que quieren traspasar los cuerpos.
Mientras va caminando hacia el lugar acordado sus ojos brillan de espectación. Una vez más. Solo una vez más. Una para recordar y se acabó.
La luz de sus ojos es tan intensa que sale fuego. Sus pupilas y su iris se desdibujan y se convierten en uno. Sus mejillas, de rojas, exhalan calor. Su cuerpo emana un sudor frio y sus entrañas giran y giran sin parar. Parece que va a desvanecer, pero al mismo tiempo sus piernas se hacen fuertes como rocas. Tanto que se paralizan por el peso y no se pueden mover. Un susurro en el oido y una mano ligera en su cintura. Se para el tiempo y la respiración se hace más lenta. Sus ojos se cierran y su mente se queda en cero.
Ella se viste y disimuladamente se pone algo muy favorecedor. Nunca sabe que ponerse. Nunca, menos cuando sale a verle. Entonces sabe perfectamente que ponerse. Se viste finalmente de ella. Por fin se quita las máscaras. Es entonces cuando realmente se siente cómoda. Sin ninguna etiqueta. Se siente libre. Por fin su corazón le dice como ser y ella se deja llevar totalmente. Sabe que durante unas horas, la felicidad va a ser absoluta. Sabe que esas horas van a ser luego dibujadas en su mente una y otra vez, apartandolas de la realidad y haciéndolas suyas. Ella le pondrá otros colores y le añadirá una banda sonora. Ese recuerdo se quedara para siempre en su alma.
Ella apartando la mano le susurra "ten cuidado. Nos pueden ver". Se miran a los ojos y el deseo es tan fuerte que se puede comer. De hecho se lo comen a besos. Tan fuertes que no se dan cuenta que estan haciendo un espectáculo en la calle. Esa pasión tan primitiva y tan animal que derrumba cualquier mente inteligente y cualquier argumento predecible. Solo uno. No hay nadie más. Solo una mente. Loca y una, pretendiendo fundirse todavía más. Un perder la noción del tiempo y del espacio. Un ser solo alma y unas ganas locas de juntarse tanto que quieren traspasar los cuerpos.
Mientras va caminando hacia el lugar acordado sus ojos brillan de espectación. Una vez más. Solo una vez más. Una para recordar y se acabó.
sábado, 26 de mayo de 2012
Fragilidad
Mientras cierra la puerta suavemente para no despertar a los que están en casa, se prepara para ir al trabajo. Como cada mañana, mientras espera al ascensor se saca el pintalabios y así aprovecha mientras va bajando para pintarse los labios en el espejo del ascensor.
- Entonces, ¿hoy ha sido tu último día?
- Si. Ha entrado el jefe y me ha dicho que no puede ser. Que no hay trabajo y que me tiene que tirar a la calle.
- Pero, ¿Y ahora qué? ¿Como vamos a hacer frente a los pagos de este més? Madre mía. Tal y como está la situación hoy en día.
Cuando recuerda la conversación de ayer, una lágrima se asoma en sus ojos. Aunque el sol vuelve a brillar como ha brillado en otras mañanas, hoy sabe agrio. Sabe a derrota. Va mirando los ojos de los demás pensando que a lo mejor ellos están igual. La gente mira al suelo o con una mirada distante. Algunos hombres paseando al perro por no poder dormir, le miran celosos como si ellos admiraran esa rutina de trabajo que han perdido hace algunos meses ya....demasiados.
- Pues ya sabes que en mi trabajo, las cosas tampoco están bien. Ya sabes que esta la cosa así, así.
- Pero no pienses lo peor. Seguro que tu estarás bien. Y yo encontraré trabajo enseguida. Ya lo veras.
- No se....de momento ya me han bajado el sueldo 200 euros. Y las cosas no mejoran. Tengo miedo a que me bajen el sueldo otra vez, o que me dejen de pagar. A Rosa le llevan sin pagar 3 meses ya. Y nosotros no podemos hacer frente con los pagos Javier. No podemos con un solo sueldo.
- Tranquila. De momento mañana me voy al paro a ver que me sale y ya veras como saldremos adelante.
Todavía se acuerda del viaje de hace dos años a Disneyland Paris con los niños. Suena tan lejano. Fueron sus últimas vacaciones y seguro que las de dentro de mucho. Por lo menos los chavales vieron cosas y supieron lo que fué el mundo antes y disfrutaron ese entonces. Hoy, hay que ajustarse el cinturón. Hoy, mañana, pasado.....¿Hasta cuando?
- ¿Y que va a pasar si no encuentras nada? Mira que tenemos que pagar una hipoteca.....
- Ya verás como todo se solucionará. Si esto es algo temporal.
Mientras se abrazan, los dos tienen la mirada distante. Preocupada. ¿Donde se han ido los años en que todo era posible? ¿Por que se ha convertido todo en una mala broma, en una broma macabra de la cual todos queremos despertar? Todo esto nos deja el cuerpo descolocado, nos llena de incertidumbres, nos recuerda que nada es seguro y que hay que trabajar cada día por lo que queremos. Nos demuestra la cara más frágil de la vida y lo frágiles que somos. Pero también lo fuertes que somos y como salimos de los problemas con más entereza que antes y con la lección aprendida.
sábado, 12 de mayo de 2012
La primavera
La primavera ya está aquí y con ella las ganas de disfrutar. Disfrutar esos días largos, ese olor a juventud, ese sol revitalizador. Ver como aparecen por arte de magia las terrazas. Todo el mundo quiere estar en la calle, reír, mirar y sentir. Todo se hace más jovial, más trivial. Queremos hablar y conectar, caminar sobre la hierba con los pies descalzos. Olemos a flores, a brisa afrutada y a una mezcla de perfumes baratos y aguas de colonias.
La música nos acompaña todo el rato en el ipod mientras caminamos por la ciudad, poniéndole banda sonora a nuestros pensamientos y vistiendo asi las calles. Las notas musicales se sitúan por delante nuestra como si fueran un camino, lleno de corcheas, redondas y semicorcheas. Estas nos sirven de acera y subidas en ellas paseamos más ligeros sin casi darnos cuenta de nada, pero al mismo tiempo realzando todo lo sensorial, haciéndonos sentir en la cima del mundo.
Esa primavera que nos hace volver a ser niños y a querer sentarnos en el suelo mientras lamemos un helado. Sonreímos a la gente al pasar y ellos nos devuelven la sonrisa al ver como nos brillan los ojos, al ver que la mirada reluce como el propio sol. La luz de la felicidad de saber que nuestra Madre Naturaleza nos esta rescatando del frió, de la lluvia, de lo gris y nos esta cogiendo por primera vez en sus brazos, después del duro invierno. Esos brazos que solo una madre puede tener y nosotros como niños mimados sonreímos iluminados por ella. Todos vibramos con este amor maternal lleno de luz y colores brillantes.
Todos sonreímos sin motivos, por que la felicidad es un estado natural en nosotros y a veces se nos olvida que no hay que hacer más que relajarse para que salga. El cuerpo se despierta y mira optimista a todo con nuevos ojos, como si fuera la primera vez que miras ese jardín lleno de arboles verdes y frondosos, mecidos por una brisa dulce y aromática. Niños corriendo, parejas cogidas de la mano, calles que juegan con la tonalidad del sol brillante y la sombra oscura, golondrinas que bailando de arriba a abajo cantan una canción nostálgica que te trae a otras primaveras de tu niñez. Ese pasear por parques llenos de flores de todos los colores y el ir sorteando a las abejas que están atareadas después del parón invernal.
Todo haciendo un collage de emociones mezcladas con los recuerdos de otras primaveras nos hace ver el mundo con otros ojos. Ojos llenos de optimismo, llenos de paz, llenos de sosiego. Respira y disfruta.
La música nos acompaña todo el rato en el ipod mientras caminamos por la ciudad, poniéndole banda sonora a nuestros pensamientos y vistiendo asi las calles. Las notas musicales se sitúan por delante nuestra como si fueran un camino, lleno de corcheas, redondas y semicorcheas. Estas nos sirven de acera y subidas en ellas paseamos más ligeros sin casi darnos cuenta de nada, pero al mismo tiempo realzando todo lo sensorial, haciéndonos sentir en la cima del mundo.
Esa primavera que nos hace volver a ser niños y a querer sentarnos en el suelo mientras lamemos un helado. Sonreímos a la gente al pasar y ellos nos devuelven la sonrisa al ver como nos brillan los ojos, al ver que la mirada reluce como el propio sol. La luz de la felicidad de saber que nuestra Madre Naturaleza nos esta rescatando del frió, de la lluvia, de lo gris y nos esta cogiendo por primera vez en sus brazos, después del duro invierno. Esos brazos que solo una madre puede tener y nosotros como niños mimados sonreímos iluminados por ella. Todos vibramos con este amor maternal lleno de luz y colores brillantes.
Todos sonreímos sin motivos, por que la felicidad es un estado natural en nosotros y a veces se nos olvida que no hay que hacer más que relajarse para que salga. El cuerpo se despierta y mira optimista a todo con nuevos ojos, como si fuera la primera vez que miras ese jardín lleno de arboles verdes y frondosos, mecidos por una brisa dulce y aromática. Niños corriendo, parejas cogidas de la mano, calles que juegan con la tonalidad del sol brillante y la sombra oscura, golondrinas que bailando de arriba a abajo cantan una canción nostálgica que te trae a otras primaveras de tu niñez. Ese pasear por parques llenos de flores de todos los colores y el ir sorteando a las abejas que están atareadas después del parón invernal.
Todo haciendo un collage de emociones mezcladas con los recuerdos de otras primaveras nos hace ver el mundo con otros ojos. Ojos llenos de optimismo, llenos de paz, llenos de sosiego. Respira y disfruta.
sábado, 28 de abril de 2012
Tic-Tac
El tiempo. Eso que dice la gente que se nos escapa de las manos. Lo que ni se compra ni se vende y que todo el mundo quiere siempre más. Cuanta gente te dice que quiere más horas en su día y que no tienen tiempo para hacer nada. Algo totalmente abstracto pero que nos tiene a todos agarrados del alma. El paso del tiempo y sus consecuencias nos deja exhaustos y con la sensación de que siempre podíamos haber hecho más y mejor.
La realidad es que nos da la sensación de no tener tiempo para nada, por que invertimos mucho tiempo en hacer cosas que no queremos hacer. Pasamos nuestras vidas atareados en cosas que no nos aportan nada y entonces si......entonces no tenemos tiempo para nada.......
Y mi pregunta aquí seria ¿por que no dejamos de hacer lo que no queremos hacer y empezamos a hacer lo que si que queremos hacer? Estoy segura que entonces no nos quejariamos del tiempo, por que el tiempo no seria una secuencia de minutos si no una secuencia de imagenes, de experiencias que no se separan la una de la otra, haciéndolo una experiencia en total, en general, sin principio y sin final. El tiempo dejaría de importarnos por que no acumulariamos minutos, sino momentos, todos tan especiales que no sabríamos dejarlos escapar para mirar el reloj.
"¿Que hora es?" No se. La hora en la que estoy disfrutando de esto que estoy haciendo.
"¿Que haces con tu vida? ¿No ves que se te esta pasando?" No. No se me pasa nada. Me pasa mucho. Y todo lo que me pasa es tan enriquecedor que estoy deseando que me pase más.
"¿Pero como puedes decir eso? ¿Quieres que pase el tiempo? ¿Quieres perder cosas?" ¿Que cosas?
"¿La juventud, los momentos que no vuelven a pasar, la gente a la que quieres?" Mira: La juventud la traigo siempre conmigo y no la dejo escapar pues todavía sigo mirando con sorpresa todo lo que me rodea. Los momentos que no vuelven a pasar, pasados están y dejan paso a lo que tiene que venir, y la gente que quiero nunca pasa pues la vivo cada día en mi corazón con su recuerdo.
Vivir la vida día a día sin mirar el reloj si no el corazón. Ver si este esta contento...eso es lo que nos tiene que preocupar.
La realidad es que nos da la sensación de no tener tiempo para nada, por que invertimos mucho tiempo en hacer cosas que no queremos hacer. Pasamos nuestras vidas atareados en cosas que no nos aportan nada y entonces si......entonces no tenemos tiempo para nada.......
Y mi pregunta aquí seria ¿por que no dejamos de hacer lo que no queremos hacer y empezamos a hacer lo que si que queremos hacer? Estoy segura que entonces no nos quejariamos del tiempo, por que el tiempo no seria una secuencia de minutos si no una secuencia de imagenes, de experiencias que no se separan la una de la otra, haciéndolo una experiencia en total, en general, sin principio y sin final. El tiempo dejaría de importarnos por que no acumulariamos minutos, sino momentos, todos tan especiales que no sabríamos dejarlos escapar para mirar el reloj.
"¿Que hora es?" No se. La hora en la que estoy disfrutando de esto que estoy haciendo.
"¿Que haces con tu vida? ¿No ves que se te esta pasando?" No. No se me pasa nada. Me pasa mucho. Y todo lo que me pasa es tan enriquecedor que estoy deseando que me pase más.
"¿Pero como puedes decir eso? ¿Quieres que pase el tiempo? ¿Quieres perder cosas?" ¿Que cosas?
"¿La juventud, los momentos que no vuelven a pasar, la gente a la que quieres?" Mira: La juventud la traigo siempre conmigo y no la dejo escapar pues todavía sigo mirando con sorpresa todo lo que me rodea. Los momentos que no vuelven a pasar, pasados están y dejan paso a lo que tiene que venir, y la gente que quiero nunca pasa pues la vivo cada día en mi corazón con su recuerdo.
Vivir la vida día a día sin mirar el reloj si no el corazón. Ver si este esta contento...eso es lo que nos tiene que preocupar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)